Durante décadas, las mujeres en la industria fueron obligadas a usar calzado diseñado para pies masculinos en talles pequeños. El resultado: ampollas, inestabilidad y abandono del EPP. La horma femenina no es marketing; es ergonomía aplicada.
Diferencias Anatómicas Clave
- Talón más estrecho: El pie femenino tiene un talón proporcionalmente más angosto. Una horma masculina genera roce y deslizamiento interno.
- Arco más pronunciado: Requiere una plantilla con mayor soporte en el arco medio para evitar fascitis plantar.
- Empeine más bajo: El volumen interior del botín debe ser menor para evitar que el pie «nade» dentro del calzado.
Impacto en la Seguridad
Un calzado que no calza correctamente reduce la estabilidad y aumenta el riesgo de tropiezos y esguinces. Además, si la trabajadora encuentra incómodo el calzado de seguridad, es más probable que busque excusas para no usarlo.
En Pulqui Marketplace contamos con líneas exclusivas de calzado con horma femenina certificada, porque la seguridad debe ser para todos.