Un arnés de seguridad es la última barrera entre la vida y la muerte en el trabajo en altura. Sin embargo, un arnés dañado o mal inspeccionado puede fallar en el momento más crítico. La inspección pre-uso es un ritual innegociable antes de cada jornada según la norma IRAM 3622.
Los 7 Pasos de la Inspección Visual y Táctil
- Cintas y correas: Pasar cada cinta entre los dedos buscando cortes, deshilachados, quemaduras o rigidez por exposición UV.
- Costuras de seguridad: Buscar hilos sueltos o rotos en los puntos de anclaje dorsal y esternal.
- Hebillas y conectores: Verificar que los mecanismos de cierre rápido funcionen sin trabarse y no presenten corrosión.
- Anillos en D: Inspeccionar que no tengan grietas, bordes filosos o deformaciones que comprometan la resistencia.
- Etiquetas de certificación: Confirmar que sean legibles. Un arnés sin etiqueta debe descartarse inmediatamente.
- Absorbedor de energía: Verificar que el indicador de activación no haya sido disparado. Si las costuras de desgarro están estiradas, el equipo ya detuvo una caída y debe retirarse de servicio.
- Fecha de vida útil: Los arneses textiles tienen una vida máxima de 5 años desde la primera puesta en servicio.
Cuándo Descartar un Arnés
Debe retirarse inmediatamente si detuvo una caída (aunque no presente daños visibles), si tuvo contacto con ácidos o solventes, o si presenta cualquier defecto de los listados anteriormente.
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